LA PUNTUALIDAD

La puntualidad dice mucho de una persona. Como profesionales, se debe aplicar tanto a la hora y día en que se compromete a iniciar un trabajo como al tiempo marcado para terminarlo. De no cumplir con esto, las probabilidades de que lo vuelvan a contratar disminuirán significativamente.
Si se programó una cita, es de gente respetuosa y considerada llegar a tiempo. Y es que hacer perder el tiempo a otros es robarles parte de su vida que bien pudieron invertirlo en otros asuntos de importancia.
Este valor debe inculcarse desde la infancia. Un niño que llega a tiempo a la escuela nunca se perderá la oportunidad de aprender algo nuevo; el maestro no volverá a iniciar la lección sólo porque un alumno llegó retrasado.
Nunca creas cuando digan que ser impuntuales servirá para hacerte el interesante; al contrario, eso sólo dejará una mala impresión de tu persona. Aquí bien aplica: el hubiera no existe; por no abordar a tiempo el autobús, perdiste la oportunidad de llegar a la fiesta anual familiar.